Renovación Carné de Conducir: ¿Vas a esquiar estas vacaciones?

por / viernes, 27 diciembre 2019 / Publicado enNoticias
  • Los esquís deben ir siempre en un portaesquís de techo y las botas, en el maletero, junto al resto del equipaje.

 

Si con lluvia hay que aumentar la distancia de seguridad respecto al coche que nos precede, con el asfalto nevado esa distancia debe ser aun mayor, porque, normalmente, ese fenómeno atmosférico se muestra aún más resbaladizo en caso de tener que realizar una frenada de emergencia o una maniobra evasiva. Además, disminuye la visibilidad y cualquier maniobra se vuelve más complicada. Así que muchas de las recomendaciones hechas en el apartado de la lluvia se aplican aquí ampliando aún más los márgenes de seguridad. Suavidad en cualquier maniobra, suavidad con el volante, suavidad al frenar, al acelerar…

Cuando la nieve empieza a cuajar es probable que tenga que parar a poner cadenas o seguir con precaución si lleva montados neumáticos de invierno. Esté muy atento a la información de la DGT. Además, en función de la intensidad de la nevada y de cómo afecte a las calzadas, un código de colores le indica si podrá o no circular o si deberá hacerlo a un determinada velocidad o si serán necesarias cadenas o neumáticos de invierno.

En una carretera llana, sin pendientes, la nieve recién caída se puede superar más o menos bien con precaución. Lo peor viene cuando llega un repecho y esa nieve acumulada hace patinar las ruedas si estas son de verano o no llevamos puestas cadenas. Será fácil terminar con el coche cruzado en medio de la carretera o parado en el arcén pidiendo ayuda. Y si llevamos cadenas, llevar bien aprendida la lección sobre su colocación, ya que en plena nevada, acompañada normalmente por una ventisca y mucho frío, las cosas se complican y nos arrepentiremos de no haber ensayado antes la maniobra.

Si ya ha cuajado y hay unos centímetros sobre el asfalto hay que intentar continuar sin salirse de las roderas que han dejado otros vehículos y estar muy pendiente del termómetro exterior y del posible aviso de heladas, ya que, por debajo de 3-4ºC, el hielo puede hacer acto de presencia con facilidad. Y si este se presenta y no se llevan los neumáticos recomendados o las cadenas, el consejo es tajante: pare en cuanto vea un área de descanso, una gasolinera o un lugar seguro lejos de la circulación.

 

Hielo al acecho

 

No hace falta que nieve e incluso que llueva para que se presenten placas de hielo en el asfalto y podemos circular confiados sin caer en la cuenta de que en invierno el hielo acecha, sobre todo en carretas de segundo orden o de montaña. De hecho puede amanecer un día soleado con cielo azul, sin una nube y con el asfalto aparentemente seco para que aumenten las posibilidades de encontrar estas placas traicioneras, porque es más fácil que hiele en esas condiciones de cielo raso o cuando el recorrido esconde zonas umbrías proclives a mantener el hielo mucho más tiempo.

 

 

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