La nieve es el fenómeno meteorológico más llamativo de todos. No es habitual que llegue a cubrir nuestras ciudades y sus vías de acceso, aunque sí tiene presencia en las carreteras de zonas montañosas o altas y frías. Por ello, la accidentalidad es baja, aunque suele provocar importantes contratiempos que solo es posible solucionar con la intervención de las máquinas quitanieves y la extensión de fundentes. Si cada conductor lleva cadenas en el maletero y las instala en caso necesario, se reducen los inconvenientes.

 

Nieve: menos visibilidad, menos adherencia

 

 

Riesgos
– La nieve oculta las señales y marcas viales, también reduce la visibilidad del conductor y puede producir sensación de mareo.
– Con los primeros copos la calzada se vuelve muy deslizante; y, a medida que crece el espesor, las dificultades aumentan y no podrá circular si no lleva cadenas.
Cómo actuar
– Reduzca la velocidad, encienda el alumbrado de cruce y aumente la distancia de seguridad.
– Circule por las rodadas de otros vehículos y evite manejar con brusquedad el volante, el acelerador y el freno. Para iniciar la marcha no acelere, suelte suavemente el pie del acelerador.

 

Hielo: el peligro invisible

 

 

El hielo es menos llamativo que la nieve, pero resulta más peligroso ya que, habitualmente, no se detecta hasta que no se pisa una placa.
Riesgos
– La adherencia de un vehículo sobre el hielo es crítica, mucho menor que sobre nieve.
– El hielo suele ocultarse en umbrías, resguardos orientados al norte y puentes sobre ríos.
– Al derretirse la nieve, el agua que se desliza por el asfalto en las zonas peraltadas puede helarse al caer la noche.
Cómo actuar
– Reduzca la velocidad y extreme la suavidad de movimientos al actuar con el volante, el freno y el acelerador.
– Si su coche mide la temperatura externa, manténgase alerta y desconfíe cuando se sitúe a partir de 3 grados sobre cero, que es cuando comienza a helar.
– Si pisa una placa de hielo, levante suavemente el pie del acelerador y trate de controlar la trayectoria con movimientos suaves del volante; y si debe frenar, hágalo también con suavidad (salvo que lleve ABS, con el que puede frenar a tope) para no bloquear las ruedas.
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TRÁFICO Y SEGURIDAD VIAL