La educación vial infantil mediante hábitos de conducta saludables es el medio más eficaz de reducir los accidentes, cuando de adultos se incorporen al tráfico activo. Los niños imitan el modo de actuar de los mayores. Por este motivo es fundamental, que el comportamiento de los adultos sea ejemplar para los más pequeños.

La educación vial infantil

Debemos enseñarles a:

La conducción con niños

Consejos

Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H)

El TDAH es un trastorno evolutivo de la conducta que perturba el desarrollo del sistema neuro-ejecutivo del niño, provocándole problemas de concentración y autocontrol de inhibición de comportamientos. Aunque su nivel de inteligencia sea normal, su comportamiento hace que la capacidad para aprender esté restringida.

Son incapaces de concentrarse y fijar la atención, se distraen con los estímulos externos, no siguen las instrucciones y no escuchan cuando se les habla.

Son muy impacientes pues no esperan nunca su turno, son impulsivos y se saltan las normas por su propia intranquilidad, lo que puede hacerlos incontrolables.

El déficit de atención supone un desorden organizativo en el tiempo y una falta de planificación de las acciones. El riesgo de sufrir un accidente de tráfico como peatones se duplica en estos niños.

El TDAH afecta a 1 de cada 20 niños, y no suele diagnosticarse hasta los dos años de su aparición, lo que revierte negativamente en la calidad de vida del niño al no tratarlo adecuadamente desde su inicio.

El retraso en la adquisición del lenguaje, así como falta de concentración, de rutinas de sueño o alimentación, son sólo algunas de las graves consecuencias de este trastorno. Éstas repercuten a su vez en el estado anímico del niño, provocándole ansiedad, baja autoestima, inadaptación social y fracaso escolar.

 

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